jueves, 11 de abril de 2013

CERTIFICADOS DE INVERSIÓN


CERTIFICADOS DE INVERSIÓN
El Certificado de Inversión es un título valor utilizado por los "Emisores" como instrumento financiero de captación de recursos, comprometiéndose éstos a realizar pagos de intereses y a devolver el importe total de la deuda de acuerdo a las características de la emisión. Son títulos de deuda que representan la participación individual de sus tenedores en un crédito colectivo a cargo del emisor.
Para el emisor es una alternativa para captar recursos a costos competitivos, y para el inversionista significa obtener mayor rentabilidad y liquidez por su inversión durante el plazo que él requiere, puesto que los CI tienen facilidad de negociarse en mercado secundario de la Bolsa de Valores.






LAS INVERSIONES

Las inversiones forman parte del activo de la empresa, y representa los intereses que la empresa tiene en otras empresas.
Algunas empresas acostumbran a invertir en otras, ya sea comprando sus acciones o cuotas o partes de interés social, los bonos que emiten, entre otros figuras.
Esto le permite a la empresa tener una relación mucho más directa con la empresa donde tiene inversiones, e incluso, pueden llegar a controlarlas.
El decreto 2650 de 1993, quien regula el plan único de cuentas para comerciantes, dice sobre las inversiones:
Comprende las cuentas que registran las inversiones en acciones, cuotas o partes de interés social, títulos valores, papeles comerciales o cualquier otro documento negociable adquirido por el ente económico con carácter temporal o permanente, con la finalidad de mantener una reserva secundaria de liquidez, establecer relaciones económicas con otras entidades o para cumplir con disposiciones legales o reglamentarias.



INVERSIONES Y CLASES

Invertir es utilizar fondos financieros para adquirir bienes y servicios para producir.
El termino inversión suele reservarse a aquellas adquisiciones de bienes que componen el activo no corriente, esto es, bienes que van a permanecer en la empresa durante varios ejercicios y que normalmente suponen desembolsos de cierta entidad.





Dentro de este argumento las inversiones pueden clasificarse en función de diferentes alternativas y naturalezas, a saber:
Según su relación con la estructura económica de la empresa:
- Inversiones fijas o del activo fijo.
- Inversiones de circulante o fondo de maniobra.

Según su finalidad:
- Inversiones industriales y comerciales o aquellas que dotan a la empresa de una estructura técnica, apta para producir.
- Inversiones en investigación y desarrollo (I + D) o dirigidas para crear las bases de la innovación tecnológica.
- Inversiones sociales o destinadas a la mejora de las condiciones de trabajo y ambientales de la organización.
- Inversiones financieras, bien con el ánimo de controlar otras empresas, o bien para buscar rentabilidad a los excedentes financieros.
Según los motivos de su realización:
- Inversiones de renovación de la estructura técnica, motivadas por el envejecimiento u obsolescencia de los activos que la componen.
- Inversiones de expansión de la actividad actual.
- Inversiones de innovación o de modernización del sistema técnico para mejorar la posición competitiva.
- Inversiones de diversificación o que tienen por objeto mejorar o defender la posición competitiva a través de la elaboración de nuevos productos y la venta en nuevos mercados. Las primeras son de carácter ofensivo y las segundas de tipo defensivo.
Según su interdependencia:
- Inversiones autónomas o proyectos independientes.
- Inversiones sustitutivas o proyectos excluyentes.
- Inversiones complementarias o proyectos dependientes entre sí.